CARRERA DE CINE - POST MISS REPUBLICA ¿Los concursos de belleza son una plataforma?

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Todo lo que me hubiera gustado saber.

Recién me reuní con una encantadora participante del Concurso Miss República Dominicana 2017, una estudiante de teatro quien se inscribió en el certamen llena de ilusión, ahora defraudada de ver como funcionan las cosas dentro de este mundo de belleza. Traté de guiarla lo mejor que pude para que no se desanime, le dije todo lo que me hubiera gustado saber cuando estaba en su lugar; me recordó mucho a mi experiencia en el 2012, de pez fuera del agua. Resulta que compartimos antecedentes culturales, ambas somos dominico-italianas, y ambas amamos la actuación. Al igual que esta chica, de jovencita inicié a dar pequeños pasos dentro de la industria de los audiovisuales, vocación que puse en pausa durante mi año como Miss República Dominicana Universo por todas las responsabilidades que asumí bajo el título.

Algo que le inquietaba era si su participación le abriría puertas en la industria de cine. Grandes estrellas internacionales como Sophia Loren, Oprah Winfrey, Sharon Stone, Halle Berry, y la actual wonder woman Gal Gadot, fueron Misses. A nivel local, íconos como Milagros Germán, Mariasela Álvarez, y Miralba Ruiz también lo fueron y cuentan con carreras dignas de admirar. Pero me atrevo a pensar que no todo su éxito laboral se debe a sus participaciones en concursos de belleza. Hay un nivel de trabajo duro detrás de alcanzar tus metas que va mas allá de como te haya ido en certámenes de belleza. Una corona no te facilita el camino, ni es un atajo.

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En mi caso, haber participado en concursos de belleza hizo que mis metas como realizadora e intérprete se volvieran un verdadero desafío. Tenía bien claro qué tipo de actriz y realizadora quería ser. Luego del concurso siempre me buscaban para roles que descartaba porque solo me iban a servir para hundirme más dentro de la categoría de Miss, y como realizadora me ha tomado mucho librarme de ser conocida únicamente como reina de belleza.

Espero haber contestado la pregunta de mi querida compañera actriz Nayibe Tavares-Abel realizada en el artículo pasado, “realmente ser reina te pone una etiqueta de por vida, la cual es difícil despegarse como actriz porque siempre te buscan para el rol de la “chica linda” o de la “cabeza hueca.” ¿Cómo ha sido tu experiencia?”

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Claramente no me identifico con la versión muñeficada de mujer que ha promovido la industria de la belleza...

Por más que intente pasar de página, y aunque muchos expresaron por internet de manera cruda cómo yo no encajo dentro de ese modelo que define la belleza femenina, comentarios que nunca he sabido si tomar como un insulto o como un piropo; 5 años después de mi participación, aún recibo preguntas y comentarios acerca de esa etapa. En vez de perder mi energía dejando que la crítica destructiva me afecte, aprovecho estas oportunidades para intentar contribuir a la iniciativa detrás de romper las normas que ha creado esa industria, normas que marcan estándares físicos que de una forma u otra influencian a toda mujer.

Me habría encantado tener claro desde un principio que la belleza es muy subjetiva. ¿De qué vale llegar a los estándares de la belleza según la sociedad, si eso oprime lo que te hace ser realmente tú? No soy flaca, tengo curvas, soy grandota, tengo facciones mezcladas al ser producto de mestizaje, y no hay nada malo en eso pues no hay un solo tipo de belleza. No permitas que nadie te haga sentir menospreciada.

No puedo pensar en una sola cosa que la directora del concurso no quería cambiar de mí, hasta me creó inseguridades que no tenía, lo opuesto de lo que debería de hacer un buen asesor o mentor. Fue lamentable que la presión que recibí me llevó a sentirme incómoda con mi cuerpo que no cumple con “las normas de belleza”, pero me siento agradecida que después de esta experiencia descarto esas 'normas' de belleza, soy más real, y eso me hace feliz. Definitivamente mi experiencia dentro este mundo no fue en vano.

Mi vida cambió después de volverme Miss RD, entendí con más profundidad la influencia que tienen no solo los concursos de belleza, sino también las revistas, el cine, la TV, y las redes sociales, al ver como yo misma soy resultado de lo que me vi expuesta cuando niña. Esta vivencia me llevó a enfocarme en dejar un buen legado en cada paso que doy.

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Despúes de ser encasillada,

me tomó años de trabajo desprenderme. Finalmente terminé de escribir mi primer largometraje en el 2016, en el mismo año lo produje, incluso tuve la oportunidad de interpretar un papel dentro de este proyecto independiente que realicé junto a mis amigos tras mucho esfuerzo. Una historia jocosa sobre un chico comiquísimo llamado Josué, quien antes de graduarse del bachiller se enfoca en conquistar a su mejor amiga. Tiene fecha de estreno en el 2018 y no puedo estar mas extática de que salga al cine ya, compartir con todos el fruto de años de dedicación.

Mi llamado a trabajar en cine fue muy parecido a la razón por la cual me llamo la atención en primera instancia los reinados: mi admiración por mujeres fuertes, extrovertidas, y seguras, como esas grandes actrices clásicas; por ejemplo Audrey Hepburn quien era Embajadora de Buena Voluntad del Fondo Internacional de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y al mismo tiempo daba interpretaciones profundamente humanas, e inspiradoras a través del séptimo arte. Me llevó a querer tomar clases de actuación para superar mi timidez, conocerme más, atreverme a ser y dejar mi imaginación volar sin parámetros, también de alguna forma quería aportar a mi comunidad. Algo que la industria del cine me ha posibilitado y estimulado, por estos lados celebramos la diversidad, las texturas, los matices, los sentimientos, es realmente inspirador. La industria dominicana de cine se ha mostrado abierta a hacer todo tipo de película, resaltando diferentes realidades y capturando lo coloridos que somos en este país. Desarrollarme dentro de esta área me ha ayudado a ser, no pretender, y estar orgullosa de quien soy.

Me siento en mis aguas como actriz y guionista, y en un futuro me encantaría seguir explorando la dirección. Justo estudié Dirección de Actores en San Antonio de los Baños, Cuba, y tengo en planes dirigir un proyecto que estoy desarrollando: una película basada en las experiencias de varias chicas que han ocupado el lugar de Miss República Dominicana, que al igual que yo se han sentido presionadas a encajar en un molde irreal.

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Si disfrutas lo que haces y lo haces de corazón, tocaras a las personas por añadidura...

generarás un efecto dominó lleno de positivismo. Permitirte sentir y derribar esas paredes que se van construyendo a lo largo de la vida para “protegernos”, y tratar de mantenerme auténtica mostrándome tal como soy, con todos mis defectos, no solo en plano físico, me ha hecho conectar a un nivel profundo con los demás.

 

 


Tratemos de aportar a un mundo mejor empezando el cambio en nosotros mismos, cada día aprendiendo a ser mejores seres humanos, sea cual sea el ámbito en el que nos desenvolvamos. Para mí el cine es un lenguaje que nos permite retratar la realidad en la que vivimos, nos permite darle fuerza a nuestras voces, ver nuestras historias, imágenes que nos unen a todos. Hay una gran responsabilidad como creadores de imágenes, no solamente es un medio de entretenimiento, también es una herramienta que nos puede hacer evolucionar, enseñándole al mundo por lo que pasa la gente, quienes somos, y quienes queremos ser. Me siento muy orgullosa de trabajar dentro del séptimo arte. De igual forma, por mas incómoda que fue la situación durante mi reinado, no me arrepiento, pues me tomo muy en serio mi rol como defensora y propulsora de una imagen más sincera de la mujer. El alma no tiene color ni forma, y alcanzar tu máximo potencial no depende de nadie más que de ti.